
La endodoncia, también conocida como tratamiento de conductos, se realiza cuando la parte interna del diente (la pulpa) está dañada o infectada por caries profundas, fracturas o infecciones. El procedimiento consiste en retirar el tejido dañado, limpiar el conducto y sellarlo, con el objetivo de conservar el diente y evitar su extracción.
Después del tratamiento, el diente suele rehabilitarse para recuperar su forma, fuerza y función.
Endodoncia
Elimina la infección
Evita la extracción del diente
Conserva el diente natural
Mantiene la apariencia natural de la sonrisa
Lo que opinan nuestros pacientes
Descubre la experiencia de quienes ya eligieron este tratamiento
David H.
“Tenía un dolor muy fuerte en una muela y con la endodoncia se quitó por completo."
Andrés P.
“Me recomendaron la endodoncia para salvar un diente. La recuperación fue rápida y sin complicaciones.”
Carlos F.
“Me daba miedo perder un diente que se me fracturó, pero se pudo salvar con este tratamiento.”
